Bera López

BIOGRAFÍA

Nací en Guatemala y creo que por eso ando con el alma de fuera.

Parte de mi niñez la viví en un país de habla inglesa, estando ahí mi madre me enseñaba a hablar y escribir español. Recuerdo que el idioma me parecía demasiado abierto, tosco y me daba un poco de miedo. Sin embargo, al regresar a Guatemala conocí el lenguaje de otra forma: sus sinónimos, su amplio vocabulario, toda la riqueza de su contenido y las distintas jergas… y me enamoré. Terminé estudiando Comunicación y Diseño en la universidad.

Los poemas siempre vienen de golpe y sin aviso, procuro siempre estar lista y me mantengo con un lápiz a mano, por eso el nombre del blog (“Con lápiz en mano”) donde he publicado poemas desde 2010.

Para mí la poesía es vivir bajo distintas pieles. Puedo ser quien me plazca, adentrarme, extenderme; puedo ser un objeto, un recuerdo, una mujer de otra época y entre esta mezcla, también puedo ser yo misma.

POEMAS

Bera López

CUATRO MAYOS CONSECUTIVOS

Azul como agorero,
debí haberlo sabido
pero era tan sordo
el amor
tan ciego,
que aquella niebla extraña
me pareció hermosa
y me cantaron dulces
las ánimas que traías.

…..

Sigilosa entró
por mis pupilas,
la luz rara de un amor
hecho de vino,
de acuarelas
de canciones
y de obsidiana.

Entre letras venías,
entre trazos,
entre mar y estrellas,
entre arena y libros,
entre parques coloniales
y hechizos de antaño.

…..

Beso.
Desgarró uno a uno
todos mis argumentos.
Me dejaste helada
con la palabra en la boca
enredada.
Y aquella de tan recia opinión
estaba absorta
callada…

“Dime algo” – dijiste
y por dentro me inundaban
diez mil sentimientos nuevos
y ninguna palabra.
Nada capaz de describirte.
Hablar hubiese sido
dibujar en grises
una canción colorida.

…..

Tiempo.
Todo cuanto estuvimos
enredado en mi memoria
Eres, sol, un eterno atardecer
oscuro… pero no todavía.

Cada palabra está dulcemente
tallada
en mi memoria,
cada recuerdo
danzando
entre neuronas.

……

Más tiempo.
Como primeros pasos,
como dos extraños,
como viejos amigos.

Te conocí de mil formas
y tu a mi de otras mil
No existe la sombra
en mis recuerdos.

….

Qué tengo si no es
este nudo en la garganta
el pecho vacío,
y la tarde cayendo,
mis intentos de olvido.
Y aún más lento
porque como invierno
se acongoja el alma.

Alrededor se aprietan
las noches sobre las estrellas
y la luna brilla distinto
porque entiende el vacío.

Caos
oscuridad
llanto
dientes y llamas
fuego, dolor y golpes.

……

Nos quebramos.
Deshechos. Vajilla de plata
y escarcha
yo quebré más.

Aquí estoy amor
recogiendo por la calle
los pedazos de alma
que encuentro
flagrantes
donde estuvimos.

Esta ciudad me habla
carcome mis huesos
con golpes de recuerdo
con encierros de los que
tienes llave.

¿Qué tortura es esta?

…..

Alevosía.
Sabrás que del amor
se sale impune.
Y la cacofonía de mis versos
no te moleste
al saber que es mayo
y tengo miedo.

ME DA MIEDO ESCRIBIR POESÍA

Me da miedo escribir poesía
porque termino
a veces
con la tarde acongojada.

Me gusta el papel en blanco
y me aterra su libertad.

Porque pareciera que
urden mis manos
su propia jaula
y me construyen un palacio
a veces
azul
a veces
no.

Le tengo profundo
respeto
a la palabra.

No porque funcione como magia,
como unos creen,
haciendo lo que
les plazca,
sino porque habla
y no habla
conjunto de estupideces
a menos que así sea
el corazón
de quien la porta.

Me da miedo la palabra, les digo
porque revela interiores.

Los ojos, sí,
dan paso y redoble
pero la palabra
hace gala de gran ostento,
y con razón
aquí el hombre
revela su corazón.

Me da miedo
escribir
poesía
porque a veces
saco
del oscuro cajón
las ropas más tristes
y ando
como roca entre rosas.

Me da miedo, les digo,
en una de esas
darme cuenta de lo que llevo dentro.

Y días como hoy
solo cuento
del miedo
que me da
a veces,
escribir poesía.

TARDE LLUVIOSA

No hay nada más adentro.
El tiempo contigo es infusión
de la que solo salen versos.

Encontré una corona
y de ella me hice un reino
que se quebró
con pétalos de gerbera.

He decidido andar el camino
que me corresponde y dejé olvidados
mis recuerdos en tu portón.

Tanta letra. Tanta historia. Tanta nada.

No hay más adentro.
No puede haber otra cosa,
solo lo que siempre ha habido,
no cambia,
ni con sol, ni con lluvia…
ni con pétalos de gerbera.

Destilo versos…
es lo que tengo dentro
y el alma acongojada
no sabe de otra cosa.

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